La resistencia anaeróbica: importancia, tipos y efectos de los ejercicios

Cuando se realiza actividad física hay que entender cómo funciona la resistencia, ya que hay de dos tipos: los ejercicios aeróbicos y los ejercicios anaeróbicos. Estos últimos son aquellos que se practican demandando un alto nivel de esfuerzo en los músculos. La palabra misma lo indica: anaeróbico hace referencia a la falta de oxígeno y de energía a los tejidos.

La resistencia anaeróbica se caracteriza por ser intensa y en general poseen una duración breve, por ello la mayoría de los ejercicios, como pueden ser el levantamiento de pesas, son considerados del tipo anaeróbico. Sin embargo, después de pasar un tiempo en práctica se pasa a la resistencia aeróbica, ya que comienza a haber mayor entrada de oxígeno a los tejidos.

En este artículo, hablaremos de la resistencia anaeróbica así como de sus características, tipos y de la dieta que se debe de seguir así como de cómo puede repercutir sus efectos en la salud. Es importante entender de qué se trata, así como la forma en la cual debe ser practicada correctamente para obtener los beneficios que puede aportar así como para evitar posibles lesiones. Sin más que agregar, invitamos a nuestros lectores que repasen los párrafos que presentamos a continuación.

¿Qué es la resistencia anaeróbica?

La resistencia anaeróbica que se caracteriza por ser un esfuerzo que puede ser realizado durante un periodo de tiempo prolongado. Quienes practican deportes de mucha resistencia, pueden observar resultados positivos después de un largo periodo; ya que duran mucho en desarrollarse. Específicamente, buscan poder mantener esa intensidad sea en menor o en mayor cantidad, como resultado el cuerpo almacena mayor cantidad de energía. Esta es la clave para entender este tipo de ejercicios.

Cuando se habla de resistencia anaeróbica, se hace referencia a aquella actividad física que demanda una gran cantidad de entrenamiento el cual puede llegar a ser muy riguroso o intenso. Además, la principal característica que poseen es que estos hacen que haya poca entrada de oxígeno en los tejidos del cuerpo, que sin embargo logran que haya un aumento en la cantidad de energía disponible. Esto no es fácil de lograr, por ello el entrenamiento es esencial.

La persona que esté interesada en poner en práctica estos ejercicios, debe entender que como resultado sufrirá una serie de cambios morfológicos considerables. Antes de comenzar deberá analizar cómo es la estructura de su cuerpo para elegir correctamente cuales son los ejercicios que más le convienen. Por ello, se recomienda que busque la ayuda de un especialista que le pueda indicar correctamente los pasos que debe realizar. Esto es algo importante, un paso previo infaltable si se quieren obtener resultados positivos.

Los deportistas encuentran beneficios en las actividades anaeróbicas ya que esta promueve el aumento de la cantidad de energía sin la presencia del oxígeno. Es así como pueden seguir, sin que noten síntomas de cansancio o que tengan riesgos de sufrir lesiones musculares. Sin embargo, el punto débil que posee esta práctica es que afecta negativamente al órgano del corazón, por ello no se recomienda en personas que posean problemas cardiovasculares. Se recomienda brindar especial atención a los momentos de pausa así como vigilar las pulsaciones. Por ello, una previa revisión médica siempre es 100% aconsejable.

Se diferencia de la resistencia anaeróbica en que esta es la capacidad biológica que posee el individuo para poder mantener un esfuerzo dependiendo siempre de una suficiente cantidad de oxígeno. Por ello, esta práctica demanda una mayor cantidad de tiempo y estos ejercicios se deben de hacer de forma más pausada para poder soportar la sensación de cansancio. La resistencia aeróbica depende de mantener el equilibrio de oxígeno. Además, no tiene un impacto negativo sobre la salud cardiovascular, durante su práctica la frecuencia media es de 120 hasta los 150 por minuto.

Tipos de resistencia anaeróbica

La resistencia física principalmente se divide en dos tipos diferentes, la resistencia anaeróbica aláctica y resistencia anaeróbica láctica. Ambas poseen sus propias características que las hacen diferentes pero a su vez poseen algunas similitudes, se describen a continuación:

Resistencia anaeróbica aláctica

La resistencia anaeróbica aláctica es aquella que se caracteriza por tener una mayor cantidad de esfuerzo, pero que ocurre en un lapso de tiempo corto. Esto que acabamos de decir puede variar, pero en general termina siendo de unos cuantos segundos como máximo hasta medio minuto. Además, mientras esto ocurre la entrada de oxígeno al organismo es prácticamente ninguna.

Hay diversos ejemplos de deportes o de actividades físicas que hacen que este proceso ocurra. Quizás, los ejemplos que mejor lo representan son las carreras lisas de atletismo, así como los entrenamientos de multisaltos. Se trata de entrenamientos bastante exigentes para los deportistas que los llevan a cabo.

Resistencia anaeróbica láctica

La resistencia anaeróbica láctica es aquella que se caracteriza por tener esfuerzos que tienen una duración no mayor de los tres minutos, pero no disminuyen del minuto. Están muy bien acotados en su duración.

El nombre que tiene este tipo de ejercicio hace referencia a lo que ocurre dentro del organismo mientras esto ocurre, el aumento de la producción de una sustancia en los músculos llamada ácido láctico. Se considera que es un desecho corporal que, sin embargo, cuando se acumula en grandes cantidades hace que se comience a sentir una sensación general de fatiga.

resistencia anaeróbica

Nutrición en los deportes anaeróbicos

Dado a que la resistencia anaeróbica es un tipo de actividad que demanda mucha energía y es, en general, un ejercicio muy intenso se recomienda mantener un régimen alimenticio balanceado y completo. Los alimentos ideales son aquellos que puedan aportar la mayor cantidad de energía posible y por ello algunas personas incluso deciden también consumir suplementos nutricionales. Algunos de ellos son a base de creatina o de complementos proteínicos muy específicos.

Si estás siguiendo las pautas asignadas por un entrenador profesional, quizás este prefiera seguir una dieta específica la cual se estructure a base de objetivos, y según el tipo de deporte anaeróbico que se esté practicando. Esto sucede dado a que cada uno demanda mayor, o menor, cantidad de esfuerzo y gasto de energía. Es infaltable el monitoreo de las personas que realizan este tipo de deportes.

Es importante decir que es primordial lograr que el cuerpo almacene la mayor cantidad de nutrientes; así como mantener los niveles de glucógeno. La respuesta no siempre es la utilización de suplementos alimenticios, ya que estos tienen efectos negativos a largo plazo. Principalmente, pueden ocasionar problemas renales, y por ello lo mejor es tener un uso controlado de este tipo de productos.

Por lo general, se recomienda tener una ingesta de alimentos al menos unas tres a cuatro horas antes de iniciar con el entrenamiento. Dado a que los ejercicios anaeróbicos demandan el empleo de mucho esfuerzo, probablemente la persona presente problemas gastrointestinales si ingiere alimentos en un tiempo muy corto previo.

Sin embargo, algunos deportistas pueden experimentar sensación de tener hambre justamente cuando estén en medio del entrenamiento. Cuando esta situación ocurre, se recomienda realizar una pausa y tomar algún alimento que le ayude a maximizar los niveles de glucosa. Se debe evitar que el atleta sienta debilidad. La energía es siempre indispensable en este tipo de entrenamientos.

Cuando se consulte con un experto, es importante dar importancia al objetivo de tratar de incrementar el suministro de energía para ahorrar en glucógenos así como en proteínas. Cuando esto se hace de forma eficaz, es posible permitirse una recuperación mucho más rápida después de realizar el esfuerzo anaeróbico. Una buena alimentación puede garantizar que habrá menos propensión a tener daño muscular en importantes zonas.

Cuando se sigue un régimen alimenticio que cumpla por completo con las necesidades energéticas y metabólicas de la persona; se puede estar seguro de que se está siguiendo la dieta ideal. Tener una buena cantidad de glucógenos en el organismo se relaciona con poder mantener una actividad física con mayor energía, misma que incluso puede durar hasta más de 90 minutos.

Algunos deportistas incluyen en su régimen alimenticio la inclusión de suplementos ergogénicos, los cuales son especialmente diseñados para potenciar la fase energética. Otros tipos de suplementos como los de creatina, carnitina, bicarbonato sódico e incluso los de cafeína y los HMB son de uso delicado. Por lo tanto, deben ser supervisados por expertos profesionales.

La dieta ideal integra la ingesta de proteínas, vitamina c, vitamina e, sodio, potasio y magnesio como principales nutrientes y químicos que requiere el organismo para poder llevar a cabo esta gran cantidad de esfuerzo. Este patrón alimenticio debe respetarse para obtener resultados y mantener sana la salud del practicante del ejercicio.

Ejercicios de resistencia anaeróbica

Hay muchos tipos de ejercicios que entran dentro de la categoría de ser considerados como de resistencia anaeróbica. El primero de ellos es el levantamiento de pesas.

Quienes hacen este tipo de ejercicio, básicamente lo que hacen es ir aumentando la cantidad de peso para levantar y por ello también aumentan la cantidad de esfuerzo empleado para poder hacerlo. Además, algunas disciplinas consisten en realizar una serie de repeticiones constantes, que van aumentando su ritmo.

Cualquier disciplina que haga que la persona emplee una intensidad tan elevada que el cuerpo empieza a demandar mayor cantidad de oxígeno, más de lo que es capaz de aportar el sistema cardiocirculatorio es sin dudas un ejercicio anaeróbico. Además, otra característica que posee es que las pulsaciones aumentan hasta 180 por minuto. La cantidad de tiempo empleada puede aumentar si la persona está bien preparada para ello.

Tomando en cuenta lo mencionado anteriormente, se puede considerar que prácticamente la mayoría de las disciplinas deportivas pueden clasificarse como anaeróbicas. Sin embargo, eso depende de cómo se realiza la rutina así como de la preparación que posea el atleta.

No hay que olvidar que al iniciarse con la sesión se comienza con una serie de actividades que pueden hacer que el organismo demande mayor cantidad de oxígeno en comparación con el que tiene disponible; al continuar se pasa de un estado de sobreesfuerzo a uno de mayor relación con un ritmo más pausado por lo cual se podría considerar que pasa a ser una resistencia del tipo aeróbica.

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